Miente, miente...


Las mentiras de La Verdad

Miente, miente que algo queda, parece ser la filosof铆a de vida de Omar Bello, director del diario La Verdad, propiedad de la Iglesia cat贸lica, qui茅n de manera compulsiva ataca con ofensas, calumnias, injurias y difamaci贸n a distintos integrantes de la ciudadan铆a juninense, arrog谩ndose la jerarqu铆a de fiscal del pueblo.

En franca contradicci贸n con los postulados del jefe m谩ximo de la Iglesia cat贸lica, Jorge Bergoglio, hoy transformado en el papa Francisco, quien plantea no utilizar los medios de comunicaci贸n para lesionar la honra de los seres humanos, Bello se burla de esa pr茅dica y mete al diario de la propia instituci贸n religiosa en la intimidad y la privacidad de las personas, y hasta en la cama de los juninenses.

Este siniestro personaje, escudado en una pretendida lucha contra el narcotr谩fico, ha sometido a toda la sociedad local en un estado de sospecha que lesiona derechos consagrados en la propia Constituci贸n Nacional. Existe presunci贸n de inocencia para todos los ciudadanos del pa铆s y nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario, mal que le pese a un chismoso como Omar Bello.

Bello no reside en Jun铆n, no confronta cada d铆a con los habitantes de la ciudad, no tiene su familia radicada en este medio, por lo que puede recurrir a la peor pr谩ctica del periodismo, sin asumir ning煤n tipo de responsabilidad por el irreparable da帽o que provoca en la poblaci贸n.

Cuando este fil贸sofo publicista devenido en pseudoperiodista, siente que se lo cuestiona por sus notas que se asemejan a panfletos amarillos, fabrica amenazas e inventa ataques a la libertad de prensa, mientras que descalifica sistem谩ticamente a quienes no comparten sus m茅todos, que lindan con el delito. 
La Verdad, un diario casi centenario que se instituy贸 como la marca m谩s importante de la regi贸n, desde que es dirigido por Omar Bello perdi贸 no s贸lo credibilidad, sino seriedad, prestigio y tambi茅n a cientos de lectores y anunciantes, encontr谩ndose en uno de los niveles de venta m谩s bajo de la historia.

Cuando Bello proclama que La Verdad es el medio gr谩fico m谩s importante de la regi贸n, incurre en otra de sus tantas mentiras, falacia que no podr铆a sostener si sometiera a una auditor铆a externa la venta diaria de ejemplares. Personas, empresarios, dirigentes de todas las ramas e instituciones con reconocida y dilatada trayectoria, resultan en forma permanente puestas bajo un manto oscuro de sospecha por parte de Omar Bello, quien empoderado en un diario tradicional y cat贸lico en co-direcci贸n con monse帽or Jorge Bruno, utiliza casi un siglo de historia del periodismo para satisfacer intereses personales y perjudicar a toda una comunidad.

 Bello no lucha contra la droga, no es un abanderado de la libertad de prensa, es apenas un mandadero de la Iglesia Cat贸lica que mal la representa, un eg贸latra que representa a monse帽or Radrizzani, del arzobispado Mercedes Luj谩n. Tampoco defiende la fuente laboral de setenta familias, como tantas veces mencion贸. Por el contrario, los sueldos del personal ni se abonan en tiempo y forma, despide empleados compulsivamente y amedrenta, amenaza y atemoriza a quienes no se someten a sus pr谩cticas patronales.

Solicitada de APeNoBA.
Por Se帽ales

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