Adios Cacho

馃専 Far谩ndula

Norberto Palese (Jorge Cacho Fontana) 1932 - 2022

Ten铆a 90 a帽os y su deceso se produce un d铆a despu茅s de la muerte de Liliana Caldini, su exesposa y madre de sus hijas. Fontana show marc贸 un hito en la radio. En televisi贸n, su "con seguridad" en Odol pregunta lo catapult贸 a la fama y, con Video show, cambi贸 la forma de contar las noticias a mediados de los 70

Foto: Diego Spivacow/AFVPor: Marcelo Stiletano


Alos 90 a帽os muri贸 Cacho Fontana, un d铆a despu茅s de Liliana Caldini, la madre de sus hijas Antonella y Ludmila. La noticia fue confirmada por fuentes cercanas a la familia del recordado locutor.

En el 煤ltimo tiempo su salud ven铆a bastante deteriorada. Se hab铆a contagiado por primera vez de Covid-19 en 2020 y adem谩s hab铆a atravesado cuadros de neumon铆a. Adem谩s, en 2019 tuvo que ser internado tras sufrir una ca铆da en el ba帽o de un restaurante, luego de participar de una entrevista televisiva en la que probablemente hizo el balance m谩s crudo y descarnado de toda su existencia. All铆, entre otras cosas, reconoci贸 por fin sin ninguna reticencia que el alcohol y las drogas lo llevaron al ostracismo en uno de los mejores momentos de su brillante carrera como animador y conductor. Ese mismo a帽o concedi贸 su 煤ltima entrevista al diario La Naci贸n.

Para muchos todav铆a resulta inexplicable c贸mo una de las figuras m谩s importantes de la historia de la radio y la televisi贸n en la Argentina, due帽o de una voz excepcional de la que se vali贸 para imponer un estilo que hasta hoy sigue imit谩ndose, cay贸 en un camino autodestructivo que casi termina por completo con la fama, el prestigio y el dinero que obtuvo a raudales por m茅ritos propios. Despu茅s de hacer por a帽os lo que quiso y tener a su alcance todo el disfrute material imaginable, Fontana pas贸 sus 煤ltimos a帽os en una residencia para adultos mayores y reconoci贸 sin vueltas en m谩s de una oportunidad la estrechez econ贸mica a la que se enfrentaba mientras el trabajo se hac铆a cada vez m谩s escaso.
Cacho Fontana en un estudio de radio, su h谩bitat natural - Foto: Mauro V. Rizzi


Encontr贸 el consuelo en una sucesi贸n interminable de reconocimientos recientes y el reencuentro con su h谩bitat natural, la radio, a trav茅s de participaciones especiales con su sello en Nacional y el regreso, aunque en cuentagotas, a lo que m谩s le gustaba hacer en la vida: leer al aire avisos comerciales. Su maravillosa voz se mantuvo inconfundible hasta el final, aunque con el paso de los a帽os y las huellas de los excesos perdi贸 esa cualidad cristalina, precisa, poderosa y vital que caracteriz贸 su impecable decir.

La palabra de Fontana, exacta y precisa, jam谩s ofrec铆a duda alguna. Lo hac铆a por ejemplo desde Odol Pregunta, aquel ciclo cultural de preguntas y respuestas que hizo historia en la televisi贸n. All铆, el nombre de la marca auspiciante siempre resonaba en su voz con la letra final estirada y sostenida en el aire. Ese modo de entonar se convirti贸 en un cl谩sico.

Y tambi茅n desde sus extensas participaciones en las campa帽as publicitarias de YPF y Gillette, esta 煤ltima due帽a de las tandas de las grandes transmisiones deportivas de Radio Rivadavia. Fontana logr贸 all铆 lo que ninguno de sus pares logr贸 alcanzar: que el locutor comercial se transformara en una de las estrellas de esos programas. El hombre que jam谩s se equivocaba frente al micr贸fono convirti贸 algunos de los jingles publicitarios que brillaban a trav茅s de su voz ("D铆gale S铆 a Terrabusi", "Minuto Odol en el aire", "Y p茅guele fuerte", "Esta es la Cabalgata Deportiva Gillette") en frases del imaginario colectivo cotidiano de los argentinos.



Cacho Fontana, en Radio Colonia, en abril de 2009 - Foto: Andrea Knight
Sol铆a decir que viv铆a de su nombre. "Es mi marca, mi negocio y mi empresa", lo defini贸 una vez. Muchos se sorprend铆an al enterarse que ese atributo no figuraba en ning煤n documento oficial, porque era un nombre de fantas铆a al que, curiosamente, su due帽o le hab铆a agregado hasta un apodo, que se hizo familiar para todo el mundo. Jorge "Cacho" Fontana hab铆a logrado ocultar hasta el desconocimiento casi absoluto al nombre y al apellido, Norberto Palese, con los que naci贸 en el coraz贸n del barrio porte帽o de Barracas (Vieytes al 900), el 23 de abril de 1932. Cuando hab铆a llegado a los 80 a帽os confes贸 que el nombre real pudo manejar al ficticio durante toda la vida: "Yo siempre me cre铆 Palese, pero viv铆 de Fontana".

Fontana siempre se identific贸 como un emprendedor que se hizo de abajo y que de a poco fue tomando conciencia de sus limitaciones y del sentido amplio de la actividad que lo hizo famoso e inmensamente popular. Este camino lo llev贸 desde la locuci贸n comercial (su aut茅ntica vocaci贸n) y la animaci贸n de espect谩culos musicales y grandes shows radiof贸nicos a la conducci贸n de ciclos period铆sticos serios y rigurosos. "Soy un locutor que ha querido incursionar en preguntas, dudas y hechos con gente que interesa a la opini贸n p煤blica -dijo en una oportunidad-. He entrevistado, he charlado, pero de ninguna manera pensando que estaba haciendo periodismo. Es que no soy periodista. Simplemente me gusta conversar con la gente. Augusto Bonardo me ense帽贸 el arte de la conversaci贸n, pero yo me hice famoso manejando un vocabulario de 150 palabras".



Cacho Fontana con el Mart铆n Fierro a la trayectoria, en 1990 - Foto: DyN


Llev贸 adelante esa vocaci贸n en tiempos en los que no hab铆a, como hoy, escuelas e instituciones consagradas a la formaci贸n de los locutores. Y comenz贸 a imaginar ese camino cuando, de chico, escuchaba la radio y acud铆a a los programas en vivo de mayor popularidad de su tiempo. Algunos de ellos se hac铆an en los salones de la Uni贸n Ferroviaria, gremio al que perteneci贸 su padre.

El camino continu贸 cuando Palese y sus amigos juveniles de los caf茅s con billares de las avenidas Su谩rez y Montes de Oca segu铆an a las orquestas t铆picas en sus presentaciones. En uno de aquellos escenarios inici贸 su actividad profesional, casi por casualidad. Lo record贸 as铆: "Yo era empleado en una compa帽铆a de transportes que llevaba encomiendas al exterior. Y all铆 ten铆a un compa帽ero que presentaba orquestas en los bailes los fines de semana. Un d铆a, la empresa lo traslad贸 al interior y le ped铆 que me recomendara para ocupar su lugar".

As铆 debut贸 a los 17 a帽os como presentador de la orquesta de Roberto Padula en el sal贸n La Argentina, de Rodr铆guez Pe帽a y Corrientes. Hasta que una serie de afortunadas conexiones lo llevaron a Radio El Mundo, el lugar de los grandes nombres de la radio de entonces: Valent铆n Viloria, Roberto Mir贸, Carlos D'Agostino, Iv谩n Casad贸, Jaime Font Saravia. Entre ellos, el precoz presentador adquiri贸 el nombre con el que todos desde all铆 lo conocer铆an: "Cuando empec茅 en los escenarios, otra compa帽era de la empresa de transportes que ten铆a un pariente imprentero dijo que me iba a bautizar. Un d铆a trajo cien tarjetas con el nombre de Jorge Fontana y nunca supe si se le hab铆a ocurrido a ella o eran de un cliente que nunca las retir贸. Lo de Cacho vino despu茅s. Me bautiz贸 as铆 Miguel Coronato Paz, que fue libretista de Luis Sandrini", cont贸 en una ocasi贸n.

Cacho Fontana en 2002, con un reconocimiento a Odol Pregunta - Foto: DyN
La carrera de Fontana se hizo mete贸rica a partir de una apuesta arriesgada que cambi贸 buena parte de la historia de la radio de esos a帽os. En 1958 se hizo cargo de un programa matutino cuando ese horario era considerado poco menos que descartable para los empresarios y productores m谩s importantes. As铆 naci贸 el Fontana Show, el primer gran magazine de las ma帽anas radiof贸nicas, precursor indiscutido de las transformaciones que experiment贸 el medio. A partir de esa creaci贸n de Fontana, la ma帽ana de a poco se fue transformando en el segmento horario m谩s escuchado de toda la jornada radial.

Fontana impuso en ese programa una f贸rmula novedosa, llena de agilidad, sincronizaci贸n, energ铆a y 茅nfasis permanente en todas las secciones. Apoyado en voces poderosas y llenas de color (junto al conductor estaban las extraordinarias locutoras Rina Mor谩n y Mar铆a Esther Vignola), junto a un equipo ejemplar integrado por Domingo Di N煤bila, Magdalena Ruiz Gui帽az煤, Roberto De Marco y Faustino Garc铆a, el Fontana Show logr贸 una r谩pida y profunda identificaci贸n con el gusto popular y logr贸 permanecer 15 a帽os en el aire, nueve en El Mundo y seis en Rivadavia, la mejor etapa del ciclo.

Fontana apost贸 as铆 con su sello por nuevos horizontes siguiendo la huella marcada por Antonio Carrizo, que hab铆a abierto en la locuci贸n un nuevo camino e impulsaba un nuevo estilo m谩s atento a la palabra o la frase que enriquec铆a de nuevos matices la lectura de una tanda publicitaria. Como lo hicieron tambi茅n de all铆 en adelante Carrizo, H茅ctor Larrea y Fernando Bravo, sin perder de vista la radio Fontana comenz贸 a familiarizarse con la televisi贸n. All铆 repiti贸 la proeza previa: con cada nuevo ciclo el apoyo de la audiencia se fortalec铆a cada vez m谩s, sobre todo en los programas de entretenimientos y de preguntas y respuestas.
Cacho Fontana y Pinky condujeron las "24 horas por Malvinas" - Foto: TelAm
As铆 estuvo siete a帽os al frente de Dar en el blanco y nada menos que 19 temporadas consecutivas en Odol pregunta, ciclo que se recuerda como una de las mejores experiencias culturales de toda la historia de la TV abierta de nuestro pa铆s, en gran medida por la exactitud, el profesionalismo y la precisi贸n con la que Fontana encaraba su tarea de interrogar a quienes contestaban sobre distintos temas de cultura general. "Como tengo nada m谩s que sexto grado -evoc贸 muchos a帽os despu茅s- encontrarme con el jurado era una panzada de cultura, pero tambi茅n algo intimidante. Siempre se acordaron de m铆 por este programa". De cada emisi贸n de Odol pregunta y del derrotero de algunos de sus participantes en busca del premio mayor se hablaba en la calle durante toda la semana.

Con el tiempo, los caminos de Fontana en el mundo del espect谩culo se hicieron cada vez m谩s diversificados. Fue, como dijimos, durante largas temporadas el locutor comercial de las transmisiones deportivas encabezadas en Radio Rivadavia por Jos茅 Mar铆a Mu帽oz, conductor en TV del ciclo ben茅fico La campana de cristal y, algunos a帽os m谩s tarde, el gran protagonista de Videoshow, revolucionario programa de viajes y entrevistas lanzado en 1977 que por primera vez utiliz贸 en la televisi贸n argentina las c谩maras port谩tiles. Su 煤ltimo gran logro radiof贸nico fue Sexta edici贸n, un ciclo period铆stico vespertino con su sello que marc贸 su regreso a Rivadavia.

Junto a los 茅xitos llegaron los grandes sinsabores en tiempos de la 煤ltima dictadura militar. Primero, un muy desafortunado paso por Canal 11 como director de producci贸n a lo largo de dos a帽os, que se recuerdan como una de las peores etapas art铆sticas de la historia del canal. Y despu茅s aqu茅l famoso programa de 24 horas en vivo durante la Guerra de las Malvinas que condujo junto a Pinky en el canal oficial. "Fuimos conductores, pero no administradores del dinero. No supimos nunca ad贸nde fue a parar todo lo que se recaud贸", reaccionaba cada vez que se lo cuestionaba por esa participaci贸n.



El festejo de sus 75 a帽os, con Oscar Ruggeri, Coco Basile y Guillermo Coppola, en el Caf茅 La humedad - Foto: HOLA

Se gan贸 durante mucho tiempo fama de malhumorado y cascarrabias, sobre todo por el modo en que siempre evit贸 dar definiciones pol铆ticas o confesar alguna simpat铆a partidaria. Con los a帽os ese perfil se fue atenuando hasta desaparecer por completo en el tramo final de su vida, durante el cual s贸lo pronunciaba palabras de aprecio y agradecimiento. A la vez, siempre se le reconoci贸 un enorme talento para contar chistes y dotes de gran conversador y anfitri贸n de encuentros interminables entre amigos como Alberto Olmedo, Jorge Porcel, C茅sar Luis Menotti, Tato Bores, el publicista David Ratto, Alberto de Mendoza y Tito Lectoure. Con este 煤ltimo forj贸 la amistad m谩s estrecha de todas, nacida seguramente del fanatismo de Fontana por el boxeo. En tiempos de ostracismo y silencio lleg贸 a reconocer que el 煤nico que se acordaba de 茅l era el hombre fuerte del Luna Park, a quien siempre recurri贸 en casos de necesidad. Su voz acompa帽贸 los espect谩culos de ese cl谩sico escenario porte帽o durante muchos a帽os.

Lectoure lleg贸 a ser el 煤nico y solitario sost茅n an铆mico de Fontana en sus momentos m谩s dif铆ciles. Sobre todo desde que la modelo y actriz Marcela Tiraboschi lo acus贸 en octubre de 1989 de lastimarla y forzarla a consumir coca铆na en un departamento del barrio de la Recoleta. El caso lleg贸 a la Justicia y tuvo un tratamiento resonante en los medios porque Fontana atravesaba por un momento profesional brillante. Enfrent贸 un procesamiento porque el fiscal de la causa afirm贸 que las lesiones existieron y adem谩s se le aplic贸 la Ley de Drogas vigente, por lo cual estuvo un buen tiempo impedido de salir del pa铆s. En 1992 logr贸 el sobreseimiento definitivo, pero el castigo popular result贸 m谩s prolongado. El esc谩ndalo forz贸 su alejamiento de los medios durante unos cuantos a帽os. Pas贸 de protagonista indiscutido a mero recuerdo. Su mejor tiempo hab铆a quedado atr谩s y no volver铆a.


Fontana acumul贸 a lo largo de su vida varios traspi茅s afectivos muy fuertes. Cuando ya era una figura reconocida dej贸 a su primera esposa, Dora Palma (con quien tuvo una hija llamada Estela Nieves) para unirse sentimentalmente a la cantante y actriz Beba Bidart. Estuvieron juntos 12 a帽os. Volvi贸 a hacer ruido en la prensa m谩s indiscreta cuando dej贸 a Bidart no de la mejor forma para formar una nueva pareja, ya maduro, con la bella modelo Liliana Caldini, veinte a帽os menor. De esa uni贸n (que tambi茅n dur贸 12 a帽os) nacieron las mellizas Ludmila y Antonella. Esta 煤ltima fue la que estuvo m谩s cerca de su padre en los 煤ltimos tramos de su vida.

La separaci贸n entre Fontana y Caldini, explicada desde la "incompatibilidad de caracteres", tambi茅n hizo en su momento much铆simo ruido. Y muchos a帽os despu茅s trascendi贸 una supuesta relaci贸n amorosa con Nancy Herrera, cuando ella era pareja de Alberto Olmedo, v铆nculo al que Fontana siempre aludi贸 en forma ambigua. Tras ese episodio Olmedo nunca volvi贸 a hablar con Fontana, que siempre atribuy贸 a un malentendido el abrupto cierre de una estrecha amistad de muchos a帽os.


En Radio Nacional, en marzo de 2019 (junto a ellos Silvina Chediek) - Foto: Daniel Jayo

Pero el caso Tiraboschi super贸 en gravedad a todos los anteriores. El p煤blico le dio la espalda y los anunciantes que compet铆an con cifras millonarias para lograr que la voz y la prestancia de Fontana avalaran sus productos dejaron de interesarse en 茅l. Para las generaciones m谩s j贸venes pas贸 a ser apenas un nombre m谩s, mencionado como tantos otros en los libros de historia de los medios en la Argentina. Mientras tanto, Fontana se refugiaba en el apoyo incondicional de escasos amigos como Lectoure, Julio Mah谩rbiz y Ra煤l Armando P茅rez. Todo eso pasaba mientras su oficio iba mutando y los medios ya no necesitaban como antes a figuras de su perfil.

Para 2007, los problemas econ贸micos se hicieron cotidianos. "Por invertir tanto en el desarrollo de sus programas, quiz谩s por despilfarrar en d贸nde y en quienes no deb铆a, y por tener que pagar muchos abogados y divorcios, Fontana no posee ahorros y vive pr谩cticamente de la caridad del pope de la empresa Tsu Cosm茅ticos", se帽al贸 por entonces Pablo Sirv茅n, en referencia a P茅rez. En esos momentos de falta casi absoluta de trabajo lleg贸 a fantasear con radicarse en Espa帽a, donde viven dos de sus hijas, Estela y Ludmila. Para colmo comenz贸 a enfrentar problemas de salud creciente, desde una operaci贸n coronaria hasta las persistentes secuelas de una par谩lisis facial que afect贸 su mejor herramienta, la voz.
Cacho Fontana

De a poco recuper贸 el optimismo, mantuvo intacta su elegancia y fue encontrando, silenciosa y pacientemente, algunos espacios que le permitieron despuntar la vocaci贸n. Programas en emisoras radiof贸nicas del interior, alguna campa帽a publicitaria con jingles que resonaban como el recuerdo de tiempos m谩s felices, modestas participaciones televisivas y sobre todo una etapa de crecientes homenajes, tributos y reconocimientos. Aquel ostracismo empezaba a transformarse en reivindicaci贸n.


En esos agasajos siempre se alegraba de haber recuperado el afecto de sus pares luego de tantos a帽os de silencio. Esa respuesta afectiva empez贸 a multiplicarse cuando se supo que Fontana viv铆a en una residencia para mayores, la misma en la que hab铆a sido alojada Pinky. Ese reencuentro le devolvi贸 a las dos figuras una atenci贸n p煤blica que parec铆a perdida para siempre. "Me quedo con lo bueno de las cosas. Me cost贸 rehabilitarme de lo sucedido con Marcela. Con ella consum铆 coca铆na, no tengo por qu茅 negarlo", confes贸 en aquella descarnada entrevista de 2019 en el programa televisivo Intrusos, a la que sum贸 una confesi贸n que le acarre贸 varios reproches: dijo que An铆bal Troilo fue quien le convid贸 por primera vez una dosis de esa droga.

Cuando recibi贸 el Mart铆n Fierro a la trayectoria (luego de otras 15 estatuillas ganadas por su labor profesional), record贸 que se hab铆a negado en su apogeo art铆stico a aceptar todo tipo de propuestas. No quiso filmar pel铆culas, protagonizar telenovelas ni grabar discos. Prefer铆a, en cambio, los desaf铆os en apariencia mucho m谩s sencillos de la locuci贸n. "Yo amo hacer avisos comerciales. Soy vendedor por excelencia", destac贸. En los mejores momentos de una vida agitada, con extensas visitas al cielo y al infierno, Cacho Fontana transform贸 su nombre en una marca registrada.

Por Diario La Naci贸n - Se帽ales

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