Un crimen como punto de partida

ūüĆą Orgullo

Habla de su √ļltima pel√≠cula, Los agitadores, Marco Berger: “El punto de partida fue el crimen de Fernando B√°ez Sosa”

Un grupo de amigos varones reunidos en una quinta para celebrar fin de a√Īo es el contexto para la propuesta mayor de Los agitadores: una profunda reflexi√≥n sobre la toxicidad masculina, la misoginia y la homofobia en las clases privilegiadas.

En di√°logo con Soy, el guionista y director Marco Berger habla sobre su √ļltima y la m√°s incorrecta y arriesgada de sus pel√≠culas. En Los agitadores el homoerotismo se pone al servicio de la denuncia social


Foto: Sebasti√°n Freire

Desde su aclamado debut cinematogr√°fico en Plan B (2009), es posible hablar de un estilo Berger. En esa y en otras pel√≠culas tales como Hawai (2013), Taekwondo (2016), Un rubio (2019), Gualeguaych√ļ: el pa√≠s del carnaval (2021), la c√°mara deteni√©ndose en el llamado plano bulto, en los contornos de las nalgas o en el hueco de las axilas eran recursos del director argentino para narrar historias de amor luminosas entre varones o para√≠sos concupiscentes de bellezas masculinas hegem√≥nicas.

De manera an√°loga al Pasolini de la “Trilog√≠a de la vida”, el desfile de cuerpos desnudos y los genitales insinuando su dureza o colgando alegremente en ambientes naturales parec√≠an subversivos, divertidos e infrecuentes en una cinematograf√≠a como la local algo renuente al desborde de los sentidos y los placeres homoer√≥ticos. Sin embargo, as√≠ como Pasolini, abjur√≥ de la “Trilog√≠a de la vida” y film√≥ “Sal√≥”, parece llegar el momento en que Berger comience a filmar su propia pel√≠cula tan√°tica. En efecto, en Los agitadores, la carne masculina que antes era inocente y dichosa muestra sus peores costados y sirve para abordar los temas m√°s siniestros: la mercantilizaci√≥n y banalizaci√≥n del sexo en el neocapitalismo, la homosociabilidad fascinada con la homosexualidad e impregnada de homofobia, la violencia de las masculinidades dominantes que puede llegar al crimen, la banalidad del mal de los sectores socialmente privilegiados.

Ahora que ya se estren√≥, la pel√≠cula es vista de diferentes maneras por las y los espectadores. ¿Vos qu√© quer√≠as que fuera?

Marco Berger: Quer√≠a una pel√≠cula que hablara de los excesos, el vivir sin l√≠mites y sin control de cierta clase social, en este caso retratada a partir del universo masculino. Al poner mi mirada: son todos varones, son todos lindos, son todos ricos. Frecuentemente el ni√Īo rico, caprichoso, sin l√≠mites tiene imposibilidades en el goce y en la relaci√≥n con el otro y presenta una necesidad de llenar huecos que son cubiertos a trav√©s de actos violentos. Creo que de lo que estoy hablando es del descontrol asociado al capricho, al ni√Īo rico caprichoso. En definitiva, el mundo de la toxicidad masculina es la excusa para hablar de cierta clase social privilegiada y del poder, del poder desbordado, que no encuentra ni tiene raya.



¿Cu√°l fue el punto de partida del argumento?

-Pensé la película a través de la muerte de Fernando Báez Sosa. Cuando yo veo esos videos que se filtraron de los pibes que le roban la cachiporra a la policía y se pegan entre ellos en Villa Gesell, empecé a pensar en la sensación de omnipotencia de esa burguesía. Todo en un contexto más amplio de derechización de la sociedad y de un intenso odio al otro que puede manifestarse de manera explícita, sin ambages, obscena.

¿Cu√°les son los g√©neros y los recursos narrativos que elegiste?

-La pel√≠cula empieza como una comedia. Eso es a prop√≥sito: me gusta jugar con el espectador y probablemente a veces eso no sea comprendido. Plan B, est√° disfrazado de comedia, pero no es una comedia. Es una pel√≠cula sobre descubrir muy profundamente que es lo que uno es. Est√° muy bien que empiece la comedia, que nos r√≠amos al principio con ese plan medio psic√≥pata del protagonista de querer seducir al novio de su ex novia. Pero despu√©s es una pel√≠cula que plantea decisiones muy profundas de los personajes. No me gusta ser obvio en la propuesta y me gusta ir llevando al que mira. En Los agitadores, al comenzar como una comedia y ser yo el que la hace y ser todos pibes lindos en pelotas, la idea es tomar partido por ese grupo, querer ser parte o uno de la manada. Ah√≠ est√° la trampa: cuando avanza la pel√≠cula sent√≠s que te quedaste pegado y lo √ļnico que quer√©s es desprenderte. Entonces se vuelve como Taekwondo que a la mitad de la pel√≠cula sentis que no sab√©s qu√© est√° pasando ni ad√≥nde va. Despu√©s de la visita del grupo de mujeres hay un quiebre y se transforma claramente en un thriller. Si bien en todo momento tiene clima de thriller urbano, al principio el hincapi√© est√° puesto en la diversi√≥n masculina. Pero a partir del arribo de las f√©minas, se transforma en un thriller social.

¿Por qu√© necesitaste de la conjugaci√≥n de todos esos g√©neros?

-No s√© si la conceb√≠ enteramente as√≠. Hacer una pel√≠cula es hacer un ejercicio, hacer cine es siempre una prueba. B√°sicamente, yo quer√≠a jugar con el espectador, que entre en el juego y despu√©s le resulte dif√≠cil salir. Porque me parec√≠a un poco reflejo de lo que pasa con la sociedad: primero nos divertimos con algo y despu√©s nos queremos abrir porque vemos que se construy√≥ un monstruo. Si yo construyo un monstruo desde el principio nunca me quedo pegado, porque todo el tiempo lo separo de m√≠. Son juegos que yo hab√≠a visto en otras ficciones como Breaking bad: ah√≠ se construye un h√©roe para despu√©s oscurecerlo y en un momento de la serie ya no quer√©s identificarte, pero seguis enganchado con el protagonista porque te gusta, te qued√°s pegado con alguien que en alg√ļn momento pusiste en el lugar el h√©roe y de golpe, ese poder lo transforma en un villano.


¿Por qu√© buscaste esa identificaci√≥n del espectador con la masa de machirulos?

-Cuando pasa lo de Fernando B√°ez Sosa y aparecen los pibes, lo primero que hace la sociedad es separarlos. No hay que separarlos. Pueden ser tus amigos, tus primos, tus hijos. No est√°n tan lejos, est√°n al lado nuestro. Son pibes que pasaron el l√≠mite y terminaron presos. Pero sabemos perfectamente que no fue un caso aislado ni son los √ļnicos. Fue un caso de pibes que llegaron al asesinato, pero sabemos que esos l√≠mites lo ven√≠an rozando ellos y un mont√≥n de pibes m√°s. Que no es algo raro ni extraordinario. Es tranquilizador pensar que los asesinos de Fernando B√°ez Sosa son monstruos porque los separ√°s m√°s f√°cilmente. Cuando vos lo ubic√°s en el lugar del monstruo y el villano es claramente muy diferente a vos, vos te qued√°s tranquilo. Cuando el villano pod√©s ser vos o tu propio hijo, o tu hijo es rugbier y no sab√©s lo que hizo a la noche con sus amigos deslind√°s responsabilidades. Creo que en la manada que asesin√≥ a Fernando hay potenciales psic√≥patas tambi√©n hay boludos, irresponsables, que, por una necesidad social de pertenecer se juntaron con la persona equivocada para ser alguien y terminan inmersos en un asesinato y se arruinaron la vida. Por supuesto que tambi√©n tienen que pagar porque se tienen que hacer cargo de sus decisiones.

Tambi√©n recurriste a la estrategia narrativa del encierro. ¿C√≥mo jug√≥ la pandemia en este sentido?

-Es ahí donde yo me tengo que acomodar al cine que hago y a las posibilidades económicas. Yo solo filmé tres películas con el INCAA, el resto son películas independientes. Para hacer películas independientes hay ciertas reglas de juego que tengo que aceptar siempre: pocas locaciones, películas fáciles de maniobrar. Después de casualidad estaba la pandemia y tuvimos que filmar la película en burbujas.


Frecuentemente sos criticado por el lugar que le das a los personajes femeninos. ¿Cu√°l es el rol de las mujeres en esta ocasi√≥n?

-En esta pel√≠cula, adrede las mujeres vienen a mostrar el lado opuesto a los varones. Ellas son el control, el pensamiento, la raz√≥n tras la frialdad, las que tienen la capacidad de analizar las cosas y sacar conclusiones. Como yo estoy haciendo el retrato de pibes que no analizan, que van para adelante, con una sonrisa y con un palo en la mano, ten√≠a que construir una especie de opuestos y por el momento que estamos viviendo con el movimiento femenino, decid√≠ que ellas sean el espejo opuesto de la manada. A prop√≥sito de lo que dec√≠s, a veces no se me entendieron los roles femeninos. La novia de Plan B no est√° enamorada del uno ni enamorado del otro. Ella est√° con sus cuadros y es la m√°s libre de la pel√≠cula, todo le chupa un huevo. En Ausente (2011) tambi√©n se critic√≥ que la novia parece vivir en una nube de pedos. Claro, pero ¿por qu√© me critican que la novia es tonta y no que el profesor es violento y tarado? Me llaman la atenci√≥n las cr√≠ticas. De todas formas, empec√© a ser m√°s cuidadoso. Comprend√≠ que, ya que hago cine queer y que cuento siempre historias entre varones, tengo que ser m√°s cuidadoso que otros directores con la postura que tengo en relaci√≥n con y c√≥mo dejo retratada a las mujeres.

Tal como las retratas, las bromas de las comunidades varones sin mujeres en relaci√≥n con la homosexualidad ¿te parecen realistas, exageradas o llevadas al paroxismo?

-Ni siquiera tan realistas, he escuchado historias de pibes que para entrar a grupos de b√°squet, encierran a uno en un ba√Īo y le meten un palo de escoba en el culo. Hay amigos m√≠os que vieron situaciones semejantes. Una vez que la situaci√≥n pas√≥, pasaba todo como una broma y el pibe segu√≠a siendo amigo como si nada. Por el contrario, las supuestas bromas de la pel√≠cula pueden pecar de inocentes.

Creo que fue la primera vez que act√ļas en una de tus pel√≠culas. ¿C√≥mo sentiste tu debut cinematogr√°fico frente a c√°maras?

-Me divert√≠a, fantaseaba con eso, trabajar en pel√≠cula m√≠a, lo hablaba en terapia. Es algo que dej√© de lado, yo cre√≠a que quer√≠a ser actor, estudi√© nueve a√Īos de actuaci√≥n. Y cuando empec√© a hacer cine, me enamor√© y nunca m√°s quise estar adelante y no se me ocurr√≠a. Ten√≠a la duda, yo soy profesor de actuaci√≥n y tengo control. As√≠ que me saqu√© las ganas y estuvo bueno porque una vez que me saqu√© las ganas, me di cuenta de que no creo que vuelva a pasar. Fue divertido, estoy ah√≠, abro la pel√≠cula, pero prefiero y me gusta mucho m√°s estar atr√°s: escribir, producir y dirigir las pel√≠culas. La mayor√≠a de la gente que va a ver la pel√≠cula ni sabe porque no conoce la cara de los directores, a m√≠ me pareci√≥ divertido y me lo pod√≠a autoregalar. Era una escena que no exist√≠a en el guion, era un lindo pr√≥logo y lo hice.


¿Qu√© semejanzas y diferencias presenta Los agitadores con el resto de tus pel√≠culas

-El punto de contacto es el foco en el cuerpo masculino, jugar con el erotismo. Pero, en este caso, la voluptuosidad se vuelve siniestra porque es jugar con un deseo peligroso. La pel√≠cula se espesa y juerga con el deseo que ten√©s y se va espesando. Supongo que cuando Pasolini hizo Salo fue provocador filmar cuerpos tan j√≥venes y bellos comiendo caca. No romp√≠ con cierta idea estructural de mi universo creativo: el var√≥n en primer plano y cosificado. Eso fue riesgoso al principio de mi carrera cinematogr√°fica. Despu√©s uno va cambiando, va creciendo. En alg√ļn momento fue adelantado mostrar as√≠ los cuerpos, mostrar los bultos, ahora me aburre. En esta pel√≠cula lo necesitaba porque hablaba de homofobia mezclada con erotismo que tienen los jugadores. Conozco miles de historias de pajas conjuntas a la vez que denigran al puto. Todo muy mezclado: el cuerpo torneado, perfecto, bello y homof√≥bico, pero mirado por los compa√Īeros en un juego er√≥tico muy extra√Īo.

¿Qu√© opin√°s de los cr√≠ticos que las ven semejante a Taekwondo?

-El productor australiano que me acompa√Īa quer√≠a hacer una pel√≠cula parecida a Taekwondo. Yo no quer√≠a, pero estaba buena la f√≥rmula de la quinta. √Čl esperaba una pel√≠cula m√°s luminosa y yo hab√≠a hecho Hawai, Plan B y ten√≠a tantas ganas de torcer algunas de mis miradas y b√°sicamente result√≥ esto. Pero, desde el principio, Los agitadores presenta rasgos de violencia. En uno de los primeros di√°logos, el protagonista cuenta que, por ser rico, por pagar las multas porque no le importa que se las pongan, caga a trompadas a un chab√≥n que le ocup√≥ el estacionamiento. En Taekwondo no hay di√°logos as√≠. Hay rasgos de violencia desde el principio, hay insultos, hay un maltrato, que se supone gracioso, que va creciendo, se va oscureciendo y en un momento de la pel√≠cula, ya no tiene control, ni l√≠mites. Tambi√©n difieren en el escenario: el de Taekwondo es una quinta que se cae a pedazos como correlato de un menemismo en decadencia y ac√° es un escenario absolutamente contempor√°neo de gente de guita, de derecha. Esta diferenciado. Por eso, una es una historia de amor y esta es una historia oscura.

Si cada pel√≠cula es hija de su tiempo, ¿cu√°les son los temas principales de la pel√≠cula en relaci√≥n con la actualidad?

-Trata de la aparición de una nueva derecha, del descontrol, de los riesgos de la exaltacion de la belleza y de los cuerpos a los que estamos atrapados por las redes sociales. También del mundo feminista como intento y posibilidad de redención, de un mundo en que la mujer se muestra con más fuerza y no en calidad de objeto meramente decorativo que es lugar en que las sociedades machistas quisieron ubicarla.

Los agitadores, de Marco Berger se puede ver en el Centro Cultural San Martín (Sarmiento 1551, CABA) los viernes, sábados y domingo de junio.

Por Adri√°n Melo para P√°gina/12

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