El rey de la yerba reinó 40 años. Lo volteó un pueblito de 4.400 habitantes.
> Esta es la historia completa de la guerra de la yerba. Guardala.
> 1924. La Primera Guerra dejó a Alemania en ruinas. Un grupo de familias de Karlsruhe y Pforzheim decide que ahí no hay futuro: cruzan el océano buscando un lugar donde trabajar en paz. El 29 de mayo bajan en un paraje del norte de Corrientes llamado Curuzú — "cruz" en guaraní, por una cruz de madera solitaria que había en el lugar.
> No tenían plata. No hablaban el idioma. Y la tierra ni siquiera era de ellos: se la compraron a crédito a la Compañía Liebig, con cuotas durísimas. El pueblo terminó llevando el nombre del acreedor: Colonia Liebig.
> Ese mismo año, a 40 kilómetros, empezaba la otra historia. En Gobernador Virasoro, los hermanos Navajas sembraban yerba en la estancia familiar de más de 1.000 hectáreas. Su padre lo había intentado en 1912 con 2.000 plantas y había fracasado; los hijos insistieron y les salió. De ahí nacería Taragüí, la marca que iba a reinar durante décadas.
> Dos historias opuestas. El mismo año. A 40 kilómetros.
> Los colonos, mientras tanto, hicieron lo único que podían hacer para pagar las cuotas: juntarse. En diciembre de 1926 fundaron la Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig. Nadie era dueño de nada. Todos eran dueños de todo.
> Y durante 50 años fueron invisibles: vendían yerba canchada a los molinos, al precio que los molinos decidían. La marca la ponía otro. La ganancia se la llevaba otro.
> Hasta que en 1979, en plena crisis de precios, los hijos de los fundadores tomaron la decisión que cambió todo: pusieron su propio molino. Dejaron de vender materia prima y empezaron a vender una marca. El nombre lo puso el mapa: Playadito, un paraje de la zona, llamado así por su planicie.
> En los 90 vino otra crisis: sobreoferta, precios por el piso, su liderazgo regional amenazado. La respuesta fue ir por todo el país. Sin un peso de publicidad. Su única campaña: el mate que te ceba un amigo.
> Y funcionó lento, como todo lo de ellos. Hasta que en enero de 2025 pasó lo impensado: por primera vez en más de 40 años, Las Marías (Taragüí) dejó de ser la número 1. Los números del INYM: 4,89 millones de kilos contra 4,05 en un solo mes.
> En todo 2025, Playadito vendió 56,7 millones de kilos. Más que las cuatro marcas del grupo Las Marías juntas (49M). Hoy son 130 productores asociados, más de 200 empleados, presencia en 29 países. Todo sigue siendo de la cooperativa. En un país donde la yerba está en más hogares que casi cualquier otro producto, la que más se vende la hacen chacareros.
> No te cuento esto para idealizar a nadie: tardaron 100 años, y el gigante sigue ahí, a 40 kilómetros, queriendo recuperar el trono.
> Pero la foto de hoy es esta: una historia empezó en una estancia. La otra, bajando de un barco.
> Ganó la del barco.