Señales

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Sospechoso robo a un periodista que investigó el caso Nisman

Posted: 14 Feb 2015 06:57 AM PST

Andrés Fidanza, en coautoría con Sonia Budassi, escribió esta semana una nota en la revista digital Anfibia titulada "El rompecabezas Nisman". El domingo, entraron a robar a su casa cuando no estaba: se llevaron computadoras y plata. El pestillo de la puerta de la cocina, que había volado cuando lo forzaron, estaba apoyado sobre el lomo de un libro sobre la explosión en la AMIA
Por: Laureano Barrera
El domingo pasado, el periodista Andrés Fidanza salió a las dos de la tarde de su departamento de La Boca. Fue con su novia a comer a un bodegón y en la mochila cargó la computadora portátil porque después del almuerzo tenía que dar la estocada final a un artículo que vería la luz días después. Desde hacía tres semanas, Fidanza hablaba por teléfono, mandaba correos, visitaba fuentes y se reunía con informantes en cafés apartados intentando armar "El rompecabezas Nisman", como se tituló la investigación publicada el miércoles en la revista digital Anfibia, en coautoría con Sonia Budassi.
A las nueve de la noche volvieron al departamento y vieron la puerta barreteada. Esperaron a que llegara Prefectura para ingresar. Adentro no encontraron un gran desorden, pero habían revisado minuciosamente la casa, llevándose dos notebooks y plata que era para las vacaciones. Las computadoras eran de la mujer de Fidanza, y no guardaban información sensible del caso Nisman. "La nota que tenía casi terminada se salvó porque me había llevado mi notebook", remarcó el periodista en diálogo con Infojus Noticias. No se llevaron tarjetas de crédito ni electrodomésticos.
En la cocina encontraron el dato que más los asustó: el pestillo de la puerta que había volado cuando lo forzaron estaba apoyado prolijamente sobre el lomo de un libro sobre la explosión en la AMIA.
A las diez de la noche del domingo, llegó la división de Rastros de la Policía Federal. Encontraron una huella borroneada. "Me dijo la perito que habían usado guantes de látex", contó Fidanza. Después, por un vecino, la pareja supo más detalles. Cuando el hombre que vive junto a su casa llegó, alrededor de las cuatro de la tarde, vio la cortina americana baja. Los dueños del departamento la habían dejado levantada al salir. Los ladrones entraron a plena luz del día, entre las dos y las cuatro de la tarde, ni bien los propietarios se fueron: un dato que denota cierta inteligencia.
"Obviamente no puedo afirmar que haya conexión entre los hechos", advirtió Fidanza, pero detalló algunos datos que le resultaron extraños. "Este es un edificio viejo, con una sola entrada. En treinta y cinco años nunca había pasado nada. Y nosotros habíamos estado hablando por teléfono esos últimos días sobre la nota", agregó.
A través de un comunicado, el rector de la Universidad Nacional de San Martín –la Casa de Estudios que apadrina a Anfibia- Carlos Ruta, expresó "su preocupación por el robo del que fuera víctima el periodista Andrés Fidanza, quien investigó y escribió para la revista Anfibia sobre el caso del fiscal Alberto Nisman". También informó que el periodista se presentó hoy ante la Fiscalía de la Boca para solicitar una custodia permanente.
Fidanza trabajó en la sección política en el diario Crítica de la Argentina y en la revista Newsweek. Colaboró con Brando, Playboy, Miradas al Sur y Crisis, entre otras publicaciones. Y escribe con bastante regularidad en Perfil.
Fuente: InfoJusNoticias

Argentina: República intratable

Posted: 14 Feb 2015 06:20 AM PST

Por: Pablo Stefanoni
La política argentina viene sufriendo un proceso acelerado de degradación. A falta de un Parlamento que funcione, los medios, y especialmente programas como Intratables, se vienen transformando en una nueva –y a veces esperpéntica– ágora de la república. El nombre del programa quizá sea una buena síntesis del momento actual. A tal punto parece importante este espacio de debate republicano que Clarín puede poner en su portal web, como si fuera importante: "Duro cruce entre Brancatelli y Viale por la marcha de fiscales". El programa es un reflejo de la "intratabilización" de las discusiones políticas que afectan al país.
Así, asistimos a una trivialización del miedo y a comparaciones desafortunadas con la época de la dictadura militar. Carrió es un caso de sobreactuación alucinante y desvergonzada. La Nación puede publicar el 9 de febrero que "Crecieron las consultas psicológicas por miedo y desamparo tras la muerte del fiscal", Laura Alonso puede poner en escena la teatralización de su amistad con Nisman y el país entero seguir las andanzas del periodista del Buenos Aires Herald Damián Pachter, sin que quienes publicaron su "huida" en grandes espacios se preocuparan por constatar mínimamente la coherencia de la increíble historia que contaba.
El problema no es que alguien quiera matar a Carrió, que usa sus performances para ver si le dan rédito electoral las primarias con su nuevo aliado, Macri. El problema republicano número uno hoy es qué hacer con los servicios de inteligencia: cualquier desenlace del caso Nisman muestra que el kirchnerismo, que los usó, terminó por no poder controlarlos. Hace unos años en todos los medios salía que Héctor Icazuriaga participaba de la mesa chica del poder, junto a Máximo Kirchner (cuya única credencial es ser hijo de la Presidenta). Seguramente, el ex jefe de la ex SIDE no iba a discutir teoría política.
En este clima de insatisfacción se gestó la marcha del 18F. Sin duda, hay un sentimiento de impunidad –sumado a todas las desafortunadas intervenciones presidenciales– que justifica ésta y muchas marchas de protesta, pero eso no debería servir para encubrir a los dirigentes políticos y fiscales que irán el 18F a darse un baño de republicanismo con escasa fe.
Los sentidos de la marcha parecen ya fijados, no se construirá el 18F en la calle, como argumentan sus defensores progresistas. Ni su recorrido, convocantes e imaginarios que moviliza parecen abrir un horizonte más republicano. Uno de los sentidos ya fijados es la reivindicación de Nisman. Pero más allá de los miedos personales, el momento reclama un Parlamento que funcione, responsabilidad primero del oficialismo pero también de la oposición. En segundo lugar, está en la agenda la disolución de la ex SIDE, cloaca de la democracia.
Alguna vez Lisandro de la Torre esquivó un balazo que replicó sobre su correligionario por su denuncia del negocio de las carnes, y por su actividad en el Congreso fue llamado el "fiscal de la patria". Hoy faltan esos fiscales, en su sentido metafórico y real. No son los que convocan a la marcha. Tampoco Nisman era el "fiscal de la patria". Lo escandaloso de su muerte y las condolencias que merece no deben transformarlo en un héroe de la Justicia. No lo era. Así como Stiuso no empezó a ser "malo" cuando Cristina lo echó.
La idea del 18F es que el kirchnerismo dio lugar a un régimen de excepción que justifica alianzas democráticas para combatirlo, e incluso estar en la misma vereda que Macri, Massa y parte de la corporación judicial porque el otro lado sería mucho peor. Eso conduce directamente a debilitar el progresismo no peronista en un campo en el que se va a diluir en el discurso de los Birmajer, Levinas, Iglesias, Carrió, Alonso, etc. Y si el progresismo K (Sabbatella) se diluyó en el peronismo, el progresismo no K corre el riesgo de diluirse en un liberalismo seudorrepublicano.
*Jefe de redacción de Nueva Sociedad
Fuente: Diario Perfil

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