Señales

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Argentina Digital: regulación y ¿futuro?

Posted: 31 Jan 2015 06:13 PM PST

En Argentina el año 2014 cerró con una novedad muy relevante para las políticas, la regulación y el mercado de la convergencia y las telecomunicaciones. En sesiones extraordinarios el Congreso Nacional aprobó el proyecto de ley "Argentina Digital"
Por: Santiago Marino*
Esta iniciativa del Poder Ejecutivo fue enviada al Congreso de modo inesperado, sin debate previo y con posibilidades de generar impactos en términos económicos, regulatorios y socioculturales en el espacio audiovisual ampliado (es decir, el conjunto de soportes y ventanas que a partir de una serie de desarrollos tecnológicos genera diferentes espacios, modelos de negocio y tipos de vínculos entre la oferta y la demanda de contenidos y medios audiovisuales).
La convergencia entre las telecomunicaciones y el audiovisual tiene un recorrido en términos técnicos y se ha instalado en el uso social. Su exclusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual -LSCA- (aprobada en Argentina en octubre de 2009 tras un recorrido de debate y amplia participación ciudadana), implicó haber dejado pasar una chance importante de conducir el proceso, establecer condiciones de competencia para un mercado dinámico y condicionar los niveles de concentración de la propiedad, que sólo tiene efectos negativos (económicos y simbólicos) para los ciudadanos, usuarios, consumidores.
Respecto del contenido específico, la nueva norma tiene aspectos positivos, tales como la actualización de la regulación para un mercado muy dinámico y la distinción entre contenidos y continentes. En términos de los derechos digitales, la declaración de "neutralidad de la red" es un mecanismo que puede derivar en una regulación de avanzada a nivel internacional, una vez definida de modo claro en términos de alcance y aspecto. Por su parte la definición de "servicio público" para la infraestructura y la desagregación de la última milla o "bucle local" de la red de telefonía fija (soporte central de las telecomunicaciones en Argentina) son decisiones muy significativas. El desafío pasará por definir con claridad la posibilidad de fijar las tarifas para la locación de esa infraestructura por parte del Estado, y el modo en que esto se ejecute en el futuro. No resulta demás recordar que la ley debería ser aplicada por el futuro gobierno, lo que abre otro interrogante al respecto.
Otro elemento central es la posibilidad de que las operadoras de telecomunicaciones puedan prestar servicios audiovisuales. Esas empresas ya están dentro del sistema audiovisual. Su capacidad económica –a partir del tamaño del mercado concentrado y de escala amplia en el que operan- podría redundar en competencia desigual con los agentes originarios del mercado de medios tradicionales. En esa línea, el rol del Estado en su capacidad de controlar operaciones cruzadas y niveles de competencia será fundamental, para evitar que las grandes operadoras de "telecomunicaciones" los fagociten.
El debate en el Congreso permitió generar las condiciones para que se mejoraran cuestiones centrales que el proyecto había dejado pendiente. Por un lado, respecto de la autoridad de aplicación (y gracias a la presión de una serie de especialistas, investigadores y organizaciones vinculadas a la temática, convocadas a intervenir en las reuniones de comisión en los que se discutió el texto del proyecto), finalmente se retomó la senda de la LSCA y se aprobó un organismo representativo y legítimo: la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (AFTIC). Además se creará el Consejo Federal de las TIC, supuestamente con marcos de acción definidos. Por otro lado, ajustó –sin resolver- aspectos vinculados a la cuestión de la regulación de la competencia, posición dominante y "significativa de mercado", que deberán ser mejor definidas en la reglamentación de la ley.
A su vez, otro tema que no fue resuelto de modo claro es la cuestión de la "Protección de la privacidad de los usuarios", dado que –como marcara la Asociación por los Derechos Civiles oportunamente en el debate- se declara inviolable cualquier comunicación soportada por TIC, pero habilita su interceptación (sin definir de modo claro y exhaustivo que implica) "a requerimiento de juez competente." Sobre estos temas habrá que estar atentos a la hora de la reglamentación.
Argentina terminó 2014 con novedades en el espacio audiovisual, su regulación y mercado. Algo que sucede desde hace más de 6 años en este país intenso. Las noticias fueron sobre la LSCA y su aplicación sesgada por múltiples razones, la licitación de espacios de 3G y 4G para la esperada mejoría del funcionamiento del servicio de telefonía celular y la transmisión de datos. Y también sobre la nueva ley, que genera por ahora más interrogantes que certezas sobren el futuro de la convergencia.
*Doctor en Ciencias Sociales, Director de la Maestría en Industrias Culturales (UNQ), JTP Políticas y Planificación de la Comunicación (Mastrini) en FSOC-UBA, docente de posgrado y grado en UNQ-UBA-USAL @santiagomarino
Fuente: Digital Rights: Latin America & The Caribbean

Carta de Marcelo Cosín a Santiago Kovadloff

Posted: 31 Jan 2015 10:14 AM PST

Por: Marcelo Cosin
Diario Sobre Diarios (DsD), reproduce el audio de una entrevista de Marcelo Longobardi a Santiago Kovadloff. Al final de la carta a Santiago, que le escribo, después de haber escuchado varias veces el testimonio del filósofo está la grabación:
Santiago: Nos conocemos hace 50 años. Cuando eras el asistente de mi hermano Juan en la agencia de publicidad Agens. En esos días que los dos teníamos un poco más de 20 años recuerdo dos cosas: 1. me recomendaste leer a un poeta portugués, Fernando Pessoa. 2. Te mostraste cansado de la publicidad.
Muchos años después, tuvimos oportunidad de compartir charlas, a partir de diversas circunstancias sociales o profesionales. Siempre era más que interesante escucharte, preguntarte o leerte, sobre todo, leer algunos de tus libros.
Luego, yo fui tu reemplazante en ATC (Canal 7) como director cuando pasaste a la cancillería. Y tuvimos, por pedido del Presidente Alfonsín, una reunión con el Ministro de Defensa, Horacio Jaunarena, para presentarle un proyecto de charlas o clases a miembros de las fuerzas armadas, sobre todo acerca de Comunicación y Democracia. Nuestra propuesta fracasó porque Jaunarena, en una reunión en la que estaba presente el Director de la revista católica Contorno, nos comunicó que no sería bien visto por los directivos del Colegio Militar, que los "profesores", vos y yo, seamos judíos. Por eso, si se incorporaba el director de Contorno, la idea podía prosperar. No prosperó. Nunca te noté indignado por ese rechazo, ni aceptaste reclamarle a Jaunarena el desprecio que nos había ocasionado.
Poco tiempo después, rechazaste el cargo que Alfonsín te ofreció para ocupar en la Unesco en París, porque haciendo cálculos, el puesto no rendía como para dejar tus honorarios como "maestro" de literatura, charlista, etc.
También tuvimos oportunidad de reunirnos a partir de tu colaboración muy bien paga para la escritura del libro de Marta Oyhanarte acerca del secuestro de su marido Osvaldo Sivak.
También tuvimos oportunidad de trabajar en un proyecto de marketing para obtener que los jóvenes judíos no se alejaran de las tradiciones religiosas y propusimos un programa de televisión que vos debías conducir y que no fue aceptado por los industriales que sostenían el proyecto por los altísimos honorarios que solicitaste.
De los 50 años que nos conocemos, más de la mitad, estaba absolutamente convencido que los dos éramos ateos.
Cuando vos y Eliaschev resolvieron pasar a ser Judíos Activistas, con adopción de los ritos religiosos cuasi ortodoxos, y eso se daba en el contexto de la politización, sobre todo después de los atentados en la embajada israelí así como en la AMIA, siempre pensé que ambos, Eliaschev y vos, arreglaron sendos contratos de participación con los gobiernos de derecha israelí para ser difusores de sus intereses, sus ideas y sobre todo de su poder de dominación.
Cada vez que leía algo escrito por vos en La Nación, lo releía y pensaba: No puede ser. Una persona que te conoce muy bien, desde el ámbito de la Universidad me explicó que no era nuevo en vos: siempre fuiste un farsante.
Todo explotó cuando aceptaste ser nombrado vicepresidente de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, secundando a Manuel Solanet, funcionario importante de la Dictadura Cívico Militar, en apoyo al genocida Vicente Massot, director del diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca.
Esta última condición, publica y notoria, de apoyo a un genocida, te descalifica, Santiago, para llorar por radio, para hablar de justicia, para denostar al gobierno por antidemocrático. Tus palabras de mal poeta, hablando de la hija de Nisman, arrancando pucheros en Longobardi, y tratándose de ser la última carta que te escribo, no puedo decirte más que esto: Traidor, Mercenario, Mentiroso e inescrupuloso.
*Marcelo Cosín fue director del Departamento de Comunicaciones Públicas de Argentina Televisora Color (hoy la TV Pública), Socio Director de IdelaM (Instituto de la Marca), texto publicado en la página de Facebook del autor.

Marcan fuertes internas en el Grupo Clarín

Posted: 31 Jan 2015 08:32 AM PST

Las diferentes visiones de Magnetto y Aranda, y una figura en ascenso en la redacción
No podía ser de otra manera, por el tamaño del conglomerado, por el poder que se juega allí y por la enorme exposición que ha sufrido en el último lustro. Las internas en el Grupo Clarín están a la orden del día.
La principal diferencia de visiones se da ahora, según fuentes del propio grupo, entre los accionistas Héctor Magnetto y José Aranda. Detrás del primero se alinea la hija de Ernestina Herrera de Noble, hoy la única activa de ese sector; y entre los empleados jerarquizados, el secretario general del diario, Ricardo Kirchsbaum. Según la opinión generalizada, Magnetto tiene una mirada "tradicional" del negocio, nunca terminó de entender las nuevas tecnologías. Aranda, de su lado, tiene dentro de la redacción a Ricardo Roa como interlocutor y cree que tiene más claro el futuro de la convergencia tecnológica entre medios y telecomunicaciones.
La caída en las ventas del matutino (no supera los 150.000 ejemplares en promedio de lunes a viernes) y en anticipo de una solución cruenta al problema de la falta de sinergia entre la redacción del diario y los medios digitales, aumentaron el mal humor institucional.
Roa y Kirchsbaum se llevan razonablemente bien, pero terminan chocando cuando de discutir la línea del diario, la que se refleja en todos lados pero particularmente en las tapas. Allí quien más de una vez debe mediar es Julio Blanck, el jefe de Politica, una figura en alza por su claro ascendente sobre la redacción, la mayoría de cuyos integrantes lo ven como un moderado que trata de conducir el barco hacia las costas del profesionalismo, algo que la guerra con el kirchnerismo –para otros, un pretexto- obligó a abandonar hace mucho.
Las facciones atraviesan todas las áreas del multimedios, y las peleas de cúpula le han abierto paso a los reclamos sindicales, acallados desde siempre en un grupo afecto a suprimir comisiones internas. Los representantes de los trabajadores expresan un reclamo sordo: "Cómo es posible que en la tapa aseguren que la inflación fue del 40 por ciento, para pegarle al Gobierno, y a nosotros nos quieran arreglar con mucho menos", se preguntan.

Otra historia: Diego Levy y la foto de Magnetto y Aranda
"Yo laburaba para New York Times, había algo en Buenos Aires me llamaban, cada tres, cuatro meses, para hacer una nota. Lo mismo que hago todavía para Bloomberg. Mando las fotos, me mandan el cheque. Hacía fotos para ellos hasta este episodio.
En el 2012 me llaman para hacerle fotos a Magnetto. Yo le había hecho fotos antes, había laburado en Clarín, pero me echaron por indisciplina, porque era miembro de la Junta Electoral. Echaron a toda la Comisión Interna. Los despidos fueron en el 2000, fueron despidos grandes, 130 personas, 20 de la Comisión Interna. Después en el 2008, trabajando en el diario Crítica de la Argentina, me mandan de guardia a una reunión de Papel Prensa. Voy, estoy esperando en la puerta, y veo que salen Héctor Magnetto y José Antonio Aranda, los dueños de Clarín. Los conocía, los sigo hasta el garaje donde tenían el auto y empiezo a sacarles fotos. Me preguntan "¿De dónde sos?"; "De Crítica"; "No me saques fotos ¡Pará!", hasta que Aranda empieza a pegarme; con una mano lo paraba y con la otra apretaba el disparador.
Llego a la editorial y no había nadie. Se las muestro al Jefe de Redacción y me dice "Ahora vienen Jorge Lanata y Gabriel Cavallo". Llegan y me llaman a la oficina el tipo; estaban re excitados con las fotos, "¡Va a ir en tapa! ¡Vamos a hacerle juicio, cómo te pegaron!".
Después Cavallo termina siendo abogado de Ernestina Noble en la causa de los hijos, y el gordo Lanata termina siendo lo que es. Esto fue 2008, hace nada, mirá ahora, la clase de mierda de gente que son. Pero bueno, las fotos salieron publicadas.
Unos años después, entonces, el New York Times está haciendo una nota sobre la pelea Clarín-Gobierno; me llaman. Había dos notas para hacer: una por un tema de la AMIA, unos retratos, y la otra la pelea Clarín-Gobierno. Consiguen que Magnetto acceda a sacarse las fotos, me dicen "Te esperan en Piedras a la una para hacer la foto". Yo voy; entro cagado en las patas. No había vuelto al diario. Cuando me echaron mi jefe tuvo que pedirme la llave de mi armario para sacar y bajar él mi cámara y mis cosas porque no me dejaban entrar. Pensaba "Voy a entrar después de doce años; a Magnetto ya le hice fotos hace dos años, me puteó, me vio la cara". Me recibe la secretaria, "Ahora te atiende el señor". Entro: Magnetto y yo solos.
Me dice, "Te veo cara conocida", le respondo "Sí, trabajé acá hasta el 2000". No le dije que en el 2008 le había sacado fotos y él me había puteado, y ahí se queda, así que yo sigo con mi trabajo: "Bueno, póngase en el escritorio, míreme. Vamos afuera". Hice como diez opciones de foto. Hablamos un poco, me preguntó qué hacía ahora de mi vida y le respondí que estaba haciendo un poco de cine.
Volví a mi casa y mandé las fotos; las de la AMIA y las de Clarín. A los dos días sale publicada la nota de AMIA, a los cuatro días sale la nota de Clarín con una foto de archivo. Las fotos estaban perfectas, totalmente publicables, pero metieron una foto malísima de una conferencia de prensa. Yo lo tenía en el despacho, retratado. Le mando un mail al Editor preguntando si había algún problema con las fotos, qué había pasado; nunca me contestaron. Me pagaron las fotos pero nunca más me dieron laburo. Esa es la historia".
Sitio web del autor, aquí
Foto: Diego Levy
Fuentes: La Gaceta Mercantil, elmensajerodiario.com.ar

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